Magnífica foto de Jesús Nazareno pasando por el Arco de San Roque (Foto tomada por Manuel Cobano Nuñez durante la Semana Santa de Calanda 2017).
Autor: Cofradía Jesús Nazareno Calanda
«Tradición viva» por Paco Navarro
Siempre que los antropólogos revisan la tradición de un pueblo suelen ser muy cautos en sus investigaciones. No pueden dar por bueno aquello que no tenga una pervivencia de más de treinta años y no cuenten con el arraigo popular. Las modas que van y vienen, los caprichos y veleidades, así como las copias de otros lugares, no encajan en los conceptos de la tradición.
La costumbre se sustenta en el poso que dejan los años, en la cimentación, en la transmisión de la herencia generacional, en la perduración de las gentes que lo protagonizan.
«Latitudes» por José Antonio Gargallo Gascón
De Calanda a Japón hay muchos Kilómetros. Tantos como diferencias. Entre los humanos japoneses y los humanos calandinos hay algo más que físicos rasgos que permiten pensar que nuestra genética confirma nuestras latitudes. También está aquello que fuimos en otro tiempo, mucho más que aquello que seremos, sobre todo si pensamos en el tipo de futuro unificador que se cierne sobre nuestro tiempo. No lo imagino incierto, no, sólo global; tan integrador puede llegar a ser que difuminará los matices, hasta el punto de que el eufemismo pueda representar cualquier certeza. O eso creo, vamos. Y para muestra, un botón. Prueba de ese compromiso globalizador, son las actuales Exposiciones Universales.
Siempre me ha parecido que las Exposiciones Universales son como un inmenso cesto de mimbre que todo lo abarca y todo lo pierde. Un gran continente teñido con un potente tema-eslogan, financiación y capacidad de convencimiento, sobre todo para la gente, que son los que con el tiempo tendrán que quedarse (apañarse) con el cesto, vacío ya de todo. Las Expos nacieron en la segunda mitad del siglo XIX como un intento de comunicación social de los logros imperialistas, que podía abarcar desde los avances industriales, la cultura y las artes, hasta los caracteres etnográficos propios de las culturas dominadas por parte de esas potencias imperiales. Con las décadas fueron transformándose, aclimatando los conceptos hasta llegar a lo que ahora mismo son: una simple marca-nación que se adueña hasta de las ideas mismas.

Enhorabuena Isabel: de Romper la Hora en Calanda a triunfar en los Goya!
Desde aquí queremos dar la enhorabuena a Isabel Coixet, ya que película “La Librería” ha sido la ganadora de los premios más importantes (Mejor Película, Mejor dirección y mejor guion adaptado) entregados en la 32 Gala de los Premios Goya del cine español.
«La librería«, un retrato de la sociedad basado en la novela de Penelope Fitzgerald, supone un suma y sigue en el reconocimiento del trabajo de Isabel Coixet, que con su Goyas a mejor dirección y guión, acumula ya ocho galardones en lo que lleva de carrera.
«Ya huele a Semana Santa» por Joel Ibañez Bondía
Todo empieza un poco antes de los primeros ensayos… ese whatsapp del “Galin” o del Roberto… ¿ya pronto a ensayar no? Ahí ya estamos en un momento crítico para la cabeza, la mente tararea cuatreros a diario y yo ya me he visto vídeos del año pasado, del anterior y a por la decimocuarta vez del que hizo Buñuel hijo.
Pocos días antes del primer ensayo hago mi visita de rigor al “Ventero” de Albalate del Arzobispo, artesano de mi tambor y un gran amigo, el es el único que le mete mano a mi maquina y lo deja apunto para otra Semana Santa más.
Los ensayos es la máxima expresión de lo que es amar esta tradición, niños ,mayores, todos juntos en perfecta armonía, tocando los toques de siempre, haciendo de cada ensayo algo único, mientras los chiquitines corretean por la Harinera, los mayores forman corrillos hablando de lo de siempre, nuestra Semana Santa, y es que los ensayos para mi son lo mejor, hay días que no se si estamos ensayando o en la plaza de España el Sábado Santo a falta de 5 minutos para las 14:00h.
«Palabra de Buñuel: encantado de vivir en México» por Mario Barro
Si se habla de la percepción que tenía Luis Buñuel (1900 – 1983) de su país adoptivo, México, probablemente lo primero que venga a la mente sea la famosa cita que aparece en su libro de memorias, Mi último suspiro: “Me sentía tan poco atraído por América Latina que siempre decía a mis amigos: Si desaparezco, buscadme en cualquier parte, menos allí”. Sin embargo, Buñuel vivió 37 años en México, de 1946 a 1983. Incluso, con pasaporte mexicano desde 1949. No es de extrañar que el cineasta encontrara motivos para quedarse en este país. Por un lado, como es sabido, muchos españoles eligieron México como tierra de exilio durante el franquismo y, entre ellos, muchos de sus amigos de infancia y juventud. Y, además de la justificación personal, también encontró razones de peso en el terreno de lo profesional. Después de estar más de una década sin poder ejercer el oficio de director tras el estallido de la Guerra Civil y durante el improductivo exilio estadounidense, pudo ponerse detrás de las cámaras nuevamente, que era lo que realmente deseaba, con su primer filme mexicano: Gran Casino (1946), la primera de las 20 películas que Buñuel rodaría en tierras mexicanas.

Cuatro noches en el Teatro Principal de Zaragoza
En los primeros meses de 2017 el Gobierno de Aragón (más concretamente el área de Cultura) se puso en contacto con el ayuntamiento de Calanda, para informar que en el mes de diciembre se iba a realizar un obra teatral inédita homenajeando a Luis Buñuel con el título de “Buñuel del Deseo”, se comentó la posibilidad de que una representación de los tambores y bombos de Calanda participaran en la primera de las 4 noches que esta obra se iba a representar en el Teatro Principal de Zaragoza, y que iba a contar con las compañías de danza de Miguel Ángel Berna y Víctor Jiménez (LaMov).


La Cofradía Jesús Nazareno, sus tambores y bombos, os desea Feliz Navidad y un muy próspero año 2018
