«La esencia» por Joel Ibáñez Bondía

Rompida de la hora en el año 1971 (último año en la Plaza de la Hoya)

Después de dos años sin nuestra querida Semana Santa todo hace indicar que este año por fin sí, y no porque lo digan las autoridades, sino porque de verdad se respira a Semana Santa cuando andas por las calles de Calanda, un año más como siempre, como nunca.

Si algo caracteriza a nuestra Semana Santa es que al paso de los años se mantiene firme en sus formas, rigurosamente preserva las tradiciones, el orden y la majestuosidad de la misma, inalterable ante cualquier influencia que pueda llegar de otras tantas maneras de celebrar la misma.

«Esa obsesión por los tambores…» por Pedro Rújula (Prólogo del libro «Cofradía Jesús Nazareno, 50 años de historia»)

Semana Santa Calanda 2018 - Rompida de la Hora - Foto de José Quintana Merino

No hay otro lugar como Calanda que combine de manera tan perfecta la multitud y el individuo, el sonido envolvente y la percusión íntima, la voluntad de ser parte de un todo colectivo y la excitante afirmación de la autonomía personal. Aquí, en el corazón del Bajo Aragón, tiene lugar un rito que se repite cada año. Como si de renovar un pacto secular se tratara, centenares de vecinos se reúnen para anudar multitud de sentimientos en una sola ceremonia. Y todo gira en torno a un instrumento de apariencia humilde como el tambor que, sin embargo, es capaz de trascender los límites de lo evidente. Decía Salvador Dalí que Buñuel estaba obsesionado por los tambores. “Cuando estábamos en Los Ángeles —decía—, cenamos una vez y no hablaba más que del día que podría volver a Calanda. Esa obsesión por los tambores…”.

La presencia de Luis Buñuel en el universo de los tambores de Calanda ofrece un buen punto de apoyo para comprender lo que tiene lugar durante las veintiséis horas que siguen al mediodía de Viernes Santo. En ese tiempo se dan cita sin solución de continuidad la herencia religiosa, que en el imaginario local representa la figura de mosén Vicente Allanegui, y la dimensión secular encarnada por el cineasta calandino. El interés de Buñuel por los tambores, documentado ampliamente en las conversaciones mantenidas por el escritor Max Aub,1 hizo de estos un icono de la cultura universal. El sonido ronco, los toques conservados en la memoria, el regreso periódico a su pueblo natal para tocar el tambor y sentirse entre los suyos fueron la otra cara de aquellos tambores que acompañaron por el mundo a películas inmortales como La Edad de Oro, Nazarín o Simón del desierto.

No hay otro lugar como Calanda que combine de manera tan perfecta la multitud y el individuo, el sonido envolvente y la percusión íntima, la voluntad de ser parte de un todo colectivo y la excitante afirmación de la autonomía personal. Aquí, en el corazón del Bajo Aragón, tiene lugar un rito que se repite cada año. Como si de renovar un pacto secular se tratara, centenares de vecinos se reúnen para anudar multitud de sentimientos en una sola ceremonia. Y todo gira en torno a un instrumento de apariencia humilde como el tambor que, sin embargo, es capaz de trascender los límites de lo evidente. Decía Salvador Dalí que Buñuel estaba obsesionado por los tambores. “Cuando estábamos en Los Ángeles —decía—, cenamos una vez y no hablaba más que del día que podría volver a Calanda. Esa obsesión por los tambores…”.

La presencia de Luis Buñuel en el universo de los tambores de Calanda ofrece un buen punto de apoyo para comprender lo que tiene lugar durante las veintiséis horas que siguen al mediodía de Viernes Santo. En ese tiempo se dan cita sin solución de continuidad la herencia religiosa, que en el imaginario local representa la figura de mosén Vicente Allanegui, y la dimensión secular encarnada por el cineasta calandino. El interés de Buñuel por los tambores, documentado ampliamente en las conversaciones mantenidas por el escritor Max Aub,1 hizo de estos un icono de la cultura universal. El sonido ronco, los toques conservados en la memoria, el regreso periódico a su pueblo natal para tocar el tambor y sentirse entre los suyos fueron la otra cara de aquellos tambores que acompañaron por el mundo a películas inmortales como La Edad de Oro, Nazarín o Simón del desierto.

Últimos ensayos de la Cofradía previos a la Semana Santa de 2019

Ensayo Cofradía Jesús Nazareno Viernes 12/04/2019

Ensayo de la Cofradía Jesús Nazareno el viernes 12 de Abril de 2019…

Ensayo Cofradía Jesús Nazareno Viernes 12/04/2019 Ensayo Cofradía Jesús Nazareno Viernes 12/04/2019

«Algo que celebrar» por María Quílez

calandanazareno - Rompida 2017

Queda algo más de un mes para que arranque la Semana Santa de 2019 y el gusanillo lleva semanas haciendo de las suyas en los estómagos de los vecinos de los nueve pueblos de la Ruta del Tambor y el Bombo. Este año no será muy diferente a las demás –de hecho, en la tradición está la magia- pero sí hay algo importante que celebrar. Y es que, desde el pasado 29  de noviembre, los toques de tambor y bombo que identifican a este territorio son patrimonio cultural de la humanidad. Aquel día se convirtieron al fin en un tesoro que pertenece al mundo entero y que está en manos de toda la sociedad bajoaragonesa seguir poniendo en valor.

Rompida de la Hora de Calanda - María Quílez (primera de la izquierda) junto a sus compañeros de La Comarca
Rompida de la Hora de Calanda – María Quílez (primera de la izquierda) junto a sus compañeros de La Comarca

«Una conversación cualquiera….» por Alejandro Reche Carbó

calandanazareno - Foto de Jordi Santacana

– ¡Psst! ¡Jesús! ¿Ya ha acabado Hijo? ¿Ya se han ido todos?
– Sí Padre, ya puedes mostrarte.
-¿Qué tal ha ido este año?
– Pues como todos, muy bien Papá. Ya sabes que me llevan siempre de manera impecable. ¿Qué tal se ha visto desde fuera?
– Precioso. La gente como siempre muy respetuosa y atenta. Como cada año les he guardado sitio preferente a los cofrades que ya no están
aquí abajo con los demás para verte salir como Dios manda, nunca mejor dicho.
– Me alegro. ¿A Mamá, el resto de compañeros y mis otros Yo, qué tal les ha ido?
– Pues luego hablo con ellos, sabes que siempre empiezo contigo, que para eso vas sufriendo en la cruz. Pero antes me voy a dar un garbeo
por fuera, que ya han dado las 11 y ya empiezan a tocar otra vez el tambor. Y sabes que me encanta verlos y oirlos. No en vano están celebrando, un poco a su manera eso sí, Tu/Mi muerte. ¿Quieres salir conmigo a verlos tocar?
– Pues mira, mejor mañana a ver el cese de redobles, que me encanta. Esta noche me quedo a descansar para salir con buena cara mañana,
que algunos de mis costaleros vendrán «cansados» por haber trasnochado un poco. Eso sí, todos los años cumplen.
– ¡Y que no vea yo lo contrario, que paro la procesión un rato cuando paséis por el humilladero! ¡Anda que no molesta ese «solcico» mañanero que pega allí!
– ¡Ja ja! ¡Ya los he oído quejarse algún año, ya!
– Sí, y de que este año han echado mucha agua para las flores y pesas un montón, y bla, bla,….
– Hombre Papá, no te metas con ellos, que algunas veces lo han pasado mal. Acuérdate los primeros años de la cofradía cuando se tenían que agachar por culpa de los cables de teléfono y la luz….. y al entrar y salir de aquí, con la gente conteniendo la respiración por el suspense de si paso o no paso…..
– Tienes razón, no me voy a enfadar. Además decidí dejar de ser un cascarrabias después del Antiguo Testamento. ¡Ay cómo te cambia la vida cuando eres Padre! Bueno, lo dicho, voy a escuchar los tambores y luego vuelvo. Además este año está haciendo un tiempo estupendo. Si es que sólo se te ocurre a Tí morir cuando más revuelto está el clima de todo el año…
– Te recuerdo Padre que Tú lo dispusiste así…..
– Ejem,… no me líes Hijo….. En fin, ¿sales un rato?
– No, gracias Papá. Mañana. Igual este año en vez de transfigurarme en un turista, me animo a tocar…
– No es mala idea. Te veo luego otra vez, ya sabes, un ratico antes de que empiece la procesión y venga gente.
– Hasta dentro de un rato, Papá.
– Hasta luego Hijo.

Alejandro Reche Carbó
(Relato Publicado en el díptico de la Cofradía Cristo Crucificado de la Semana Santa 2018)

«Imágenes de la Semana Santa de Calanda 2017» por Jordi Santacana

calandanazareno - Jordi Santacana

Todas estas fantásticas imágenes han sido cedidas a esta web por Jordi Santacana.

 

«Fotografía de Jesús Nazareno» por Manuel Cobano Nuñez

Calandanazareno - Jesus Nazareno Semana Santa Calanda