Categoría: Colaboraciones
Colaboraciones
«Imágenes de la Cofradía Jesús Nazareno en la Semana Santa 2017» por Jordi Santacana
Todas estas fantásticas imágenes han sido cedidas a esta web por Jordi Santacana.
«Imágenes de la Semana Santa de Calanda 2017 en Blanco y Negro» por Manuel Cobano Nuñez
«Cuestión de harmonías» por Jordi Xifra
Mi llegada a Calanda ha tenido muchos momentos con intensidades emocionales diversas. Nadie se sorprenderá si digo que todo lo relacionado con los tambores y la Semana Santa es de máximo vigor emocional. Pero en relación a este tema, hay algo muy particular, que he tenido el privilegio de experimentar gracias a mi condición de director del Centro Buñuel Calanda. Me refiero a poder compartir —un poco, solo un poco, demasiado poco diría yo— algunos momentos con los miembros de la cofradía Jesús Nazareno de Calanda. Ellos representan al resto de cofradías y al pueblo de Calanda en los eventos que la figura de Buñuel ofrece la posibilidad de participar, por lo que este dichoso encuentro no se debe a una elección personal, sino a una cuestión profesional.
«Jesús Nazareno en el Arco de San Roque» por Manuel Cobano Nuñez
Magnífica foto de Jesús Nazareno pasando por el Arco de San Roque (Foto tomada por Manuel Cobano Nuñez durante la Semana Santa de Calanda 2017).
«Tradición viva» por Paco Navarro
Siempre que los antropólogos revisan la tradición de un pueblo suelen ser muy cautos en sus investigaciones. No pueden dar por bueno aquello que no tenga una pervivencia de más de treinta años y no cuenten con el arraigo popular. Las modas que van y vienen, los caprichos y veleidades, así como las copias de otros lugares, no encajan en los conceptos de la tradición.
La costumbre se sustenta en el poso que dejan los años, en la cimentación, en la transmisión de la herencia generacional, en la perduración de las gentes que lo protagonizan.
«Latitudes» por José Antonio Gargallo Gascón
De Calanda a Japón hay muchos Kilómetros. Tantos como diferencias. Entre los humanos japoneses y los humanos calandinos hay algo más que físicos rasgos que permiten pensar que nuestra genética confirma nuestras latitudes. También está aquello que fuimos en otro tiempo, mucho más que aquello que seremos, sobre todo si pensamos en el tipo de futuro unificador que se cierne sobre nuestro tiempo. No lo imagino incierto, no, sólo global; tan integrador puede llegar a ser que difuminará los matices, hasta el punto de que el eufemismo pueda representar cualquier certeza. O eso creo, vamos. Y para muestra, un botón. Prueba de ese compromiso globalizador, son las actuales Exposiciones Universales.
Siempre me ha parecido que las Exposiciones Universales son como un inmenso cesto de mimbre que todo lo abarca y todo lo pierde. Un gran continente teñido con un potente tema-eslogan, financiación y capacidad de convencimiento, sobre todo para la gente, que son los que con el tiempo tendrán que quedarse (apañarse) con el cesto, vacío ya de todo. Las Expos nacieron en la segunda mitad del siglo XIX como un intento de comunicación social de los logros imperialistas, que podía abarcar desde los avances industriales, la cultura y las artes, hasta los caracteres etnográficos propios de las culturas dominadas por parte de esas potencias imperiales. Con las décadas fueron transformándose, aclimatando los conceptos hasta llegar a lo que ahora mismo son: una simple marca-nación que se adueña hasta de las ideas mismas.

«Ya huele a Semana Santa» por Joel Ibañez Bondía
Todo empieza un poco antes de los primeros ensayos… ese whatsapp del “Galin” o del Roberto… ¿ya pronto a ensayar no? Ahí ya estamos en un momento crítico para la cabeza, la mente tararea cuatreros a diario y yo ya me he visto vídeos del año pasado, del anterior y a por la decimocuarta vez del que hizo Buñuel hijo.
Pocos días antes del primer ensayo hago mi visita de rigor al “Ventero” de Albalate del Arzobispo, artesano de mi tambor y un gran amigo, el es el único que le mete mano a mi maquina y lo deja apunto para otra Semana Santa más.
Los ensayos es la máxima expresión de lo que es amar esta tradición, niños ,mayores, todos juntos en perfecta armonía, tocando los toques de siempre, haciendo de cada ensayo algo único, mientras los chiquitines corretean por la Harinera, los mayores forman corrillos hablando de lo de siempre, nuestra Semana Santa, y es que los ensayos para mi son lo mejor, hay días que no se si estamos ensayando o en la plaza de España el Sábado Santo a falta de 5 minutos para las 14:00h.

