Seguro que no descubro nada nuevo si digo que la Semana Santa de Calanda es un orden desordenado, pero vivirla por dentro, organizar ese desorden desde la concejalía de Semana Santa y trabajar conjuntamente con la Junta Coordinadora, es una experiencia que vale la pena vivir y con la que se descubren entresijos que pasan desapercibidos a los ojos de la mayoría, pequeños detalles que parecen insignificantes, pero que son de vital importancia para conservar la tradición y para que todo el engranaje funcione a la perfección, y nunca mejor dicho…hasta los engranajes del reloj del Ayuntamiento hay que tenerlos en cuenta…
Raúl Campoy y Juan Herrero durante una entrevista para la radio
Recientemente recibo una llamada de mi entrañable amigo Juan presidente de la Cofradía del Nazareno de Calanda. Una vez más es para darme una agradable noticia. Me comenta que la Cofradía tiene un blog donde se expresan comentarios y vivencias relacionadas con la Semana Santa. Me propone que por qué no colaboro y comente mis experiencias relacionadas con la Semana Santa el tambor y el bombo. Él ya sabía que no podría negarme porque como él y un número inmenso de bajo aragoneses somos los mensajeros de esa tradición que nos hace vibrar nos emociona tanto que a veces nos hace brotar alguna lágrima.
Luis Buñuel Nace en 1900 en Calanda y es una de las figuras más geniales que ha dado la historia del cine español, sus películas tienen una tinta muy personal. Realizó un total de 32 Films pero en las que se concentran el surrealismo puro son “Un Perro Andaluz y La edad de Oro”
Buñuel, tenía su propio concepto de surrealismo: “Al igual que todos los miembros del grupo yo me sentía atraído por una cierta idea de revolución. Los surrealistas que no se consideraban terroristas, activistas armados, luchaban contra una sociedad a la que detestaban utilizando como arma principal el escándalo. Contra las desigualdades sociales, la explotación del hombre por el hombre, la religión, el militarismo burdo y materialista, vieron durante mucho tiempo en el escándalo, el revelador potente capaz de hacer aparecer los resortes secretos y odiosos del sistema que había que derribar… Sin embargo el verdadero objetivo del surrealismo no era el crear un movimiento literario, plástico, ni siquiera filosófico nuevo, sino el de hacer estallar a la sociedad, cambios, la vida… Por primera vez en mi vida había encontrado una moral coherente y estricta, agresiva y clarividente que se oponía a la moral corriente que nos parecía abominable, pues nosotros rechazábamos en bloque los valores convencionales. Nuestra moral se apoyaba en otros criterios: exaltaba la pasión, la mistificación, el insulto, la risa malévola, la atracción de las simas… nuestra moral era más exigente y peligrosa pero también más firme, más coherente y más densa que la otra”.
Era el año 2000 cuando Carlos y yo fuimos por primera vez a la ‘Casa de Aragón de Barcelona (Goya)’. Para aquel entonces, Carlos había oído que había un grupo de tambores donde enseñaban a tocar el tambor y el bombo. Allí nos encontramos con Miguel Royo, profesor del ‘Grupo Escuela de Tambores y Bombos de Barcelona’ de dicha entidad, quien desde el primer día nos abrió sus puertas y nos acogió como a uno más. Aquí comencé dando mis primeros palillazos y todavía hoy sigo, pues creo que me queda mucho que aprender y un largo camino por andar.
La primera aparición del grupo de tambores y bombos en el ‘Centro Aragonés de Mollet del Vallés’ tenía lugar en la celebración de nuestro Día del Socio en Noviembre del año 2001. Unos meses antes comenzamos a juntarnos un grupo de amigos, sin otro ánimo más que el de pasar un rato juntos ensayando los toques propios de la Semana Santa del Bajo Aragón. Aunque parezca mentira, éramos tan sólo cuatro; José Manuel Pequerul, Cristina Palos, Carlos Palos y Raúl Monleón. Pero en aquel entonces, no teníamos en mente formar ningún grupo en Mollet, simplemente era una excusa para pasar un buen rato practicando una de las aficiones que más nos gusta, tocar el tambor y el bombo. El caso es que sin saberlo, ni plantearlo, esto supuso nuestro punto de partida.
Año en el que en “La catedral” del tambor y el bombo, así es como se le conoce a Calanda en estos organismos, se celebraron los dos eventos más importantes referentes al tambor y el bombo: Las Jornadas Nacionales y las Jornadas de la Ruta del Tambor y el Bombo. Nunca antes ningún pueblo había organizado ambos eventos en un mismo año, siendo Calanda el primero y hasta ahora el único en hacerlo.
Después de 29 años se celebraron en Calanda las primeras Jornadas Nacionales, muy esperadas y deseadas por todos los pueblos que componen el Consorcio Nacional. Su celebración coincidía con el Milagro de Calanda, y como eran tantas las ganas de venir a Calanda, se tomó la decisión de adelantarlas una semana, ya que era la única manera posible de hacerlas.
Juan Herrero con el Presidente de la Ruta del Tambor
Es muy complicado encontrar a algún Calandino que en fechas previas a la Semana Santa no reconozca tener un cosquilleo en su estómago, es en el inicio de la Cuaresma cuando el ritual de abrir los armarios o acceder a los trasteros para sacar los tambores y bombos, revisar si están en perfecto estado y comenzar a ensayar, nos dice que ya comienza la cuenta atrás para los días más importantes del año.
No es ningún secreto decir que la tradición de tocar el tambor y el bombo, está muy arraigada en Calanda, se transmite de padres a hijos y, por ejemplo, poca gente se plantea no estar estos días en el pueblo. También pienso que el amor y la pasión con la que los calandinos intentamos mantener esta tradición es una de las claves por la que nuestra Semana Santa es conocida nacional e internacionalmente y año tras año la cantidad de visitantes aumenta y la mayoría piensa en repetir en el futuro.
Geraldine Chaplin en Peppermint Frappe (Carlos Saura, 1967)
Luis Buñuel y Fernando Rey en Semana Santa Calanda 1968