Se baja el telón de la VII edición de la Escuela del tambor y el bombo

Escuela del Tambor y del Bombo.

Corría el invierno de 2016 cuando la Cofradía Jesús Nazareno de Calanda dio inicio a una idea cargada de cariño por una tradición: enseñar y practicar los toques típicos de la Semana Santa calandina. Desde esta manera, toda persona que quisiera, sin necesidad de pertenecer a nuestra cofradía y sin coste alguno, podía practicar y/o aprender de forma personalizada, antes del comienzo los ensayos propios de cada cofradía.

Tambores y bombos de Calanda despiden a Carlos Saura

Carlos Saura rompe la hora en Calanda - Semana Santa 2008

Hoy a medio día la Academia de Cine de Madrid ha abierto la capilla ardiente de Carlos Saura con el sonido de los Tambores y Bombos de Calanda. Por petición expresa de su familia, una representación de los tambores y bombos de Calanda se han desplazado a Madrid para despedir y homenajear a este gran cineasta aragonés. 

Carlos Saura visitó Calanda en 1966 y posteriormente volvió para grabar algunas escenas de su película «Peppermint Frappé». Durante su vida repetiría su visita a Calanda en varias ocasiones, una de ellas muy especial, en 2008 cuando fue invitado de honor para ROMPER LA HORA.

La familia de Saura preside el último adiós a Carlos Saura con los tambores de Calanda (Europa Press)

Carta del Papa Francisco a la Cofradía Jesús Nazareno de Calanda

Carta del Papa Francisco a la Cofradía Jesús Nazareno de Calanda

Con alegría y satisfacción me dirijo a vosotros para comunicaros las gestiones encaminadas a la obtención de una bendición papal para la cofradía Jesús Nazareno de Calanda, por el 50 aniversario de su fundación.

A través de un familiar que tiene línea directa con el Papa Francisco inicié un contacto que me llevó a don Juan José Omella cardenal y arzobispo de Barcelona, persona bien conocida en Calanda que por su vinculación con nuestro pueblo adiviné que el objetivo tendría un feliz final.

«Los Cocoteros» por José Miguel Asensio Membrado

Semana Santa Calanda 2017 - Procesión de "El Pregón" (Foto de Manuel Cobano Nuñez)

Una de las figuras fundamentales de nuestra Semana Santa es el cocotero.

Su presencia se hace necesaria y es esencial para el buen funcionamiento de nuestras procesiones. La Semana Santa ha cambiado y mejorado mucho con respecto a años anteriores. El orden, la indumentaria, y también, y muy importante, la mentalidad de la gente ha ido transformándose y adaptando a los nuevos tiempos. Tenía que ser así. Pero no fue fácil.

José Asensio Marco
José Asensio Marco

XXIV Jornadas de Confraternización de Cofradías (2022)

Cofradía Jesús Nazareno - Jornadas de Confraternización de Cofradías 2022
Cofradía Jesús Nazareno – Jornadas de Confraternización de Cofradías 2022
Cofradía Jesús Nazareno - Jornadas de Confraternización de Cofradías 2022
Cofradía Jesús Nazareno – Jornadas de Confraternización de Cofradías 2022

«Para gustos, redobles» por José Antonio Gargallo Gascón

"Para gustos, redobles" foto de José Antonio Gargallo

¿Este año será Como siempre o Como nunca? Como siempre parece imposible y factible al mismo tiempo; y Como nunca es probable que apetezca, después de lo vivido y de lo que aún estamos viviendo: no recuerdo un año con tantas posibilidades. Siempre y Nunca suelen usar diferente calor para fundirse con la Tradición. Siempre es la necesidad de que todo siga igual y Nunca la ilusión de rascar en esa necesidad, de festejarla con más descaro. También es cierto que para llegar a las sensaciones de este año hemos tenido que olvidar pronto la sacudida de vulnerabilidad que trajo consigo la pandemia (como si ya estuviéramos limpios del todo). Yo creo que olvidamos tan pronto porque somos seres que cada día necesitamos alimentarnos, que acto seguido digerimos y que a continuación desechamos lo que ya no es importante. Es un proceso rápido que no conlleva Tradición alguna, sino que responde a una búsqueda de estabilidad. Podría decirse que a la Tradición y a la supervivencia les ata la misma soga, pero en extremos opuestos. De ahí que sea imposible salir mejores, la pandemia no fue alimento, nos la tragamos, sí, pero no la digerimos para sacar nutrientes, sólo para excretarla rápidamente.

EL CONTEXO HISTORICO: La década de los sesenta y setenta (1ª parte)

Juan Luis Buñuel rodando "Calanda" en 1966

Desde los años inmediatos a la terminación de la Guerra Civil hasta mitad de los sesenta, la tradición de la Semana Santa permaneció anquilosada man­teniendo, sin variación, los mismos actos, horarios y demás celebraciones. Fueron tiempos de gran austeridad, encuadradas las costumbres a la intimidad familiar, destacando la sencillez con que los tamborileros participaban en los redobles sin ninguna clase de ostentación.

En aquellos años de escasos recursos hubo que agudizar el ingenio y una simple caja de sardinas de cubo valía para fabricar un tambor. Muchos ejercieron de artesanos, guardando las pieles de los animales sacrificados, corderos o cabritos, para curtirlos y convertirlos en parches para los tambores y bombos. La túnica servía para toda la vida, la cosían en casa, con mucho doble para bajarlo a medida que uno crecía. El instrumental, rústico o de compra, estaba siempre preparado para el gran momento. En esa época los más mayores recordaban que el tambor había que tocarlo con sentimiento y fijar muy bien los ritmos de la percusión.

EL CONTEXO HISTORICO: La década de los sesenta y setenta (2ª parte)

Rompida de la Hora 1974

ver «EL CONTEXO HISTORICO: La década de los sesenta y setenta (1ª parte)»

En 1971 la rompida en la plaza de la Hoya, que era el lugar tradicional de inicio y final de los redobles, resultó insuficiente para acomodar a tanta gente que quería presenciar el acto. Muchos tamborileros no pudieron acceder a la plaza y las quejas se trasladaron a la autoridad municipal. El Ayuntamiento tomó nota acordando que para el próximo año el romper la hora tuviera lugar en la plaza de España. Para eso fue trasladada la placa con la efigie de mosén Vicente Allanegui, obra del escultor José Lamiel, desde el arco de la Hoya, donde estaba ubicada, hasta la fachada de la casa Consistorial. Además con esta medida el Alcalde pudo presidir desde los balcones de Casa de la Villa, acompañados de sus invitados, la rompida y la ceremonia final.

En esa época, hace ahora 50 años, la Alcaldía de la Villa la ostentaba Serafín Espada Torres, siendo el Secretario del Ayuntamiento, Julián Bosque. Posteriormente, a Espada le sucedió en el cargo como Alcalde, Francisco Negro. El titular de la Parroquia, en aquel tiempo, fue mosén Antonio Salas, siendo sustituido por el sacerdote Antonio Ferrer Orrios. Entre medio de ambos estuvo de coadjutor Roberto Gracia.