«Final y comienzo» por Alejandro Vallés

Alejandro vallés

Cada individuo tiene sus costumbres, sus creencias y sus gustos dependiendo de la cultura y
religión de la que proviene. Cada uno tiene, hasta incluso, su propio calendario.

Un calendario, por definición, es un sistema de representación estructurada del paso del
tiempo, organizado en días, semanas, meses y años.

Alejandro vallés
Alejandro vallés

«Momentos» por Adrián Galindo Fraga

Adrian Galindo Fraga

Un año más estamos inmersos en plena Cuaresma, un tiempo especial para todos los calandinos.

Semanas de ensayos y jornadas, que marcan la llegada de nuestra Semana Santa. Días que vivimos de una forma muy intensa en nuestra cofradía.

Son muchas las vivencias que los calandinos y calandinas compartimos con nuestras cuadrillas entorno al tambor y el bombo. Sin embargo, hay otros momentos que nos hacen vivir estos días de una forma íntima y especial.

Adrian Galindo
Adrian Galindo

¿Cómo explicar un sentimiento? por Ana Agorreta Colera

Ana Agorreta Colera

La semana santa es uno de los momentos más especiales y esperados del año para los calandinos.

Unos pocos días de duración y sin embargo son semanas previas de preparación y dedicación, de ensayos en las cofradías para que todo salga perfecto, de poner a punto los tambores y bombos y una vorágine de túnicas para ir impecables.

También son momentos de reencuentros con amigos y familiares que tal vez hace tiempo que no se ven.

Es tradición y pasión, y también es familia y amistad.

Toda una década (10 años de la escuela del tambor y bombo)

Logo Escuela del tambor

Hace 10 años la Cofradía de Jesus Nazareno puso en marcha la Escuela del Tambor y Bombo de Calanda, una iniciativa que no tiene otra finalidad más que enseñar y practicar los toques típicos de la Semana Santa Calandina.



De manera totalmente gratuita y sin la necesidad de formar parte de la cofradía, las puertas de la Harinera (sede de la cofradía) se abrieron cada viernes para que mayores y pequeños pudieran compartir y aprender nuestra mas querida tradición.

Escuela del tambor y bombo 2026 - 10 aniversario
Escuela del tambor y bombo 2026 – 10 aniversario

«Cuando Buñuel prescindió de los tambores» por Jordi Xifra

Tomás Gascón con Luis Buñuel tocando el tambor en Semana Santa Calanda 1963

De todos es sabida la pasión de Buñuel por los tambores y por la tamborrada de Calanda. Sin esta pasión hoy quizá la Semana Santa calandina no tendría la difusión que tiene. Buñuel fue, sin duda, su gran “relaciones públicas”. Su buen amigo, el escritor y poeta calandino José Repollés Aguilar, explicó a Max Aub a propósito de la familia Buñuel: «Ya don Leonardo fue de los primeros en ves¬tirse de soldado romano, y luego continuaron haciéndolo todos los hijos. Por¬que yo se lo he visto hacer a Alfonso muchísimas veces, y Luis lo hacía también todos los años. Luego don Leonardo, cuando llegaba Semana Santa, subía al lugar donde se reúnen, que siempre es en el mismo sitio, una especie de cuar¬telillo donde los quince o veinte hombres se visten y eso. Llegaba don Leonar¬do y les daba una cantidad, que me parece que eran veinte duros, y le estoy hablando del año 1908, del año 1910 y del año 1912, cuando veinte duros, oiga, era para hincharse de comer carne y de beber vino y aún les sobraba di¬nero para hacer una merienda de Pascua. Luis continuó haciendo lo mismo que hacía su padre. Y cada año, cuando venía, subía lo mismo al cuartelillo ese, como si fuera un rito. Al llegar a Calanda subía donde estaban los putuntunes y charlaba un rato con ellos. Bueno, y entonces les dejaba una cantidad esplén¬dida. Ya en aquellos tiempos Luis les daba 500 pesetas. Pero es que luego, después de la guerra, cuando Luis ya no pudo venir, Alfonso continuó hacién¬dolo, y delante de mí lo ha hecho todas las veces, seis, ocho y diez años». Esta pasión por la Pascua llegó hasta la creación por parte de Buñuel, siempre según el propio Repollés, de unos toques tamboriles. «Hay uno dice Repollés que es creación de Luis. Y Luis le dio nom¬bre. Uno de los toques de tambores es, por ejemplo, la marcha palillera. Y otro que, como digo, es de Luis, es: me la han cascao, me la han cascao. Le encan¬ta esto. Le encanta. Este es un toque de los que le gustan. Y le lla¬ma él así: “el toque del me la han cascao”. Y allí, en Calanda, pues el toque del me la han cascao es un toque muy curioso y muy espectacu¬lar».

«La Semana Santa que conocemos» por Manuel Adrián Royo Ramos

Semana Santa Calanda 2018 - Rompida de la Hora - Foto de José Quintana Merino

La Semana Santa que conocemos hoy es muy parecida a la de hace algunos años, en lo fundamental, en lo tradicional, diríamos que casi, casi, es la misma. ¿pero esa es la realidad?

A lo largo de los años hemos sido capaces de mantener viva la tradición y el verdadero espíritu de nuestra fiesta más querida, pero existen algunas diferencias…

El peso de la religión y de la autoridad que se ejercía sobre la ciudadanía era absolutamente determinante a la hora de celebrar algunos actos, nada de lo que pudiera parecer festivo estaba permitido, el luto se cernía sobre toda la población y algunas costumbres o pequeños vicios se aparcaban durante esos días donde solo estaba permitido el duelo y el silencio, Jesús el Nazareno había sido crucificado y las misas y los turnos de rezo eran constantes.

Solo la noche del viernes santo era un espacio de libertad, encubierta eso sí, bajo el sonido de los tambores y bombos que recorrían toda la población, donde las cuadrillas paraban en algunas casas y cocheras y se disfrutaba de un ambiente en el que las autoridades, no se sabe bien porque, levantaban la mano y cerraban lo ojos ante esa manifestación festiva y libre que disfrutaban, sobre todo los calandinos ya que no era tan frecuente por la equivocada mentalidad de la época que las mujeres participaran como hoy en día.

La Semana Santa que conocemos hoy es muy parecida a la de hace algunos años, en lo fundamental, en lo tradicional, diríamos que casi, casi, es la misma. ¿pero esa es la realidad?

A lo largo de los años hemos sido capaces de mantener viva la tradición y el verdadero espíritu de nuestra fiesta más querida, pero existen algunas diferencias…

Putuntunes

El peso de la religión y de la autoridad que se ejercía sobre la ciudadanía era absolutamente determinante a la hora de celebrar algunos actos, nada de lo que pudiera parecer festivo estaba permitido, el luto se cernía sobre toda la población y algunas costumbres o pequeños vicios se aparcaban durante esos días donde solo estaba permitido el duelo y el silencio, Jesús el Nazareno había sido crucificado y las misas y los turnos de rezo eran constantes.

Solo la noche del viernes santo era un espacio de libertad, encubierta eso sí, bajo el sonido de los tambores y bombos que recorrían toda la población, donde las cuadrillas paraban en algunas casas y cocheras y se disfrutaba de un ambiente en el que las autoridades, no se sabe bien porque, levantaban la mano y cerraban lo ojos ante esa manifestación festiva y libre que disfrutaban, sobre todo los calandinos ya que no era tan frecuente por la equivocada mentalidad de la época que las mujeres participaran como hoy en día.

La Semana Santa que conocemos hoy es muy parecida a la de hace algunos años, en lo fundamental, en lo tradicional, diríamos que casi, casi, es la misma. ¿pero esa es la realidad?

A lo largo de los años hemos sido capaces de mantener viva la tradición y el verdadero espíritu de nuestra fiesta más querida, pero existen algunas diferencias…

Putuntunes

El peso de la religión y de la autoridad que se ejercía sobre la ciudadanía era absolutamente determinante a la hora de celebrar algunos actos, nada de lo que pudiera parecer festivo estaba permitido, el luto se cernía sobre toda la población y algunas costumbres o pequeños vicios se aparcaban durante esos días donde solo estaba permitido el duelo y el silencio, Jesús el Nazareno había sido crucificado y las misas y los turnos de rezo eran constantes.

Solo la noche del viernes santo era un espacio de libertad, encubierta eso sí, bajo el sonido de los tambores y bombos que recorrían toda la población, donde las cuadrillas paraban en algunas casas y cocheras y se disfrutaba de un ambiente en el que las autoridades, no se sabe bien porque, levantaban la mano y cerraban lo ojos ante esa manifestación festiva y libre que disfrutaban, sobre todo los calandinos ya que no era tan frecuente por la equivocada mentalidad de la época que las mujeres participaran como hoy en día.

La Semana Santa que conocemos hoy es muy parecida a la de hace algunos años, en lo fundamental, en lo tradicional, diríamos que casi, casi, es la misma. ¿pero esa es la realidad?

A lo largo de los años hemos sido capaces de mantener viva la tradición y el verdadero espíritu de nuestra fiesta más querida, pero existen algunas diferencias…

Putuntunes

El peso de la religión y de la autoridad que se ejercía sobre la ciudadanía era absolutamente determinante a la hora de celebrar algunos actos, nada de lo que pudiera parecer festivo estaba permitido, el luto se cernía sobre toda la población y algunas costumbres o pequeños vicios se aparcaban durante esos días donde solo estaba permitido el duelo y el silencio, Jesús el Nazareno había sido crucificado y las misas y los turnos de rezo eran constantes.

Solo la noche del viernes santo era un espacio de libertad, encubierta eso sí, bajo el sonido de los tambores y bombos que recorrían toda la población, donde las cuadrillas paraban en algunas casas y cocheras y se disfrutaba de un ambiente en el que las autoridades, no se sabe bien porque, levantaban la mano y cerraban lo ojos ante esa manifestación festiva y libre que disfrutaban, sobre todo los calandinos ya que no era tan frecuente por la equivocada mentalidad de la época que las mujeres participaran como hoy en día.

«Seguimos el legado» por Joel Ibáñez Bondía

La Semana Santa de Calanda debe su éxito a muchos factores, el más repetido suele ser a la difusión que hizo de ella el Cineasta Español mas Universal, Luis Buñuel, pero vamos a ir un poco más allá.

Si bien es cierto que Buñuel contribuyó a su mediatización hay otros factores que sitúan a Calanda, su Semana Santa y el toque del Tambor y el Bombo en lo mas alto.

Lo primero de todo su antigüedad y por consiguiente su consolidación, desde tiempo inmemorial se conoce la tradición del toque de tambores y bombos en Calanda, este hecho automáticamente la arraiga y asienta, por ejemplo la cofradía del Santísimo está fundada nada mas y nada menos que en 1584.

La Semana Santa de Calanda debe su éxito a muchos factores, el más repetido suele ser a la difusión que hizo de ella el Cineasta Español mas Universal, Luis Buñuel, pero vamos a ir un poco más allá.

Si bien es cierto que Buñuel contribuyó a su mediatización hay otros factores que sitúan a Calanda, su Semana Santa y el toque del Tambor y el Bombo en lo mas alto.

Lo primero de todo su antigüedad y por consiguiente su consolidación, desde tiempo inmemorial se conoce la tradición del toque de tambores y bombos en Calanda, este hecho automáticamente la arraiga y asienta, por ejemplo la cofradía del Santísimo está fundada nada mas y nada menos que en 1584.

La Semana Santa de Calanda debe su éxito a muchos factores, el más repetido suele ser a la difusión que hizo de ella el Cineasta Español mas Universal, Luis Buñuel, pero vamos a ir un poco más allá.

Si bien es cierto que Buñuel contribuyó a su mediatización hay otros factores que sitúan a Calanda, su Semana Santa y el toque del Tambor y el Bombo en lo mas alto.

Lo primero de todo su antigüedad y por consiguiente su consolidación, desde tiempo inmemorial se conoce la tradición del toque de tambores y bombos en Calanda, este hecho automáticamente la arraiga y asienta, por ejemplo la cofradía del Santísimo está fundada nada mas y nada menos que en 1584.

La Semana Santa de Calanda debe su éxito a muchos factores, el más repetido suele ser a la difusión que hizo de ella el Cineasta Español mas Universal, Luis Buñuel, pero vamos a ir un poco más allá.

Si bien es cierto que Buñuel contribuyó a su mediatización hay otros factores que sitúan a Calanda, su Semana Santa y el toque del Tambor y el Bombo en lo mas alto.

Lo primero de todo su antigüedad y por consiguiente su consolidación, desde tiempo inmemorial se conoce la tradición del toque de tambores y bombos en Calanda, este hecho automáticamente la arraiga y asienta, por ejemplo la cofradía del Santísimo está fundada nada mas y nada menos que en 1584.

«Costumbre, Rito y Fé» por Joel Ibáñez Bondía

La Semana Santa para mi es más que una forma de vida, está presente durante todo el año, en mi caso pertenezco a la Cofradía Jesus Nazareno de Calanda y formo parte de su junta directiva, las reuniones se llevan a cabo a lo largo del año, por lo que realmente todo el año es Semana Santa.

Durante la cuaresma es sinónimo de ultimas reuniones, los ensayos, las cenas de cada viernes donde no existe otro tema de conversación que no sea : Cofradías, tambores, bombos, procesiones… ambiente único de previa donde se respira hermandad.