«Momentos» por Adrián Galindo Fraga

Adrian Galindo Fraga

Un año más estamos inmersos en plena Cuaresma, un tiempo especial para todos los calandinos.

Semanas de ensayos y jornadas, que marcan la llegada de nuestra Semana Santa. Días que vivimos de una forma muy intensa en nuestra cofradía.

Son muchas las vivencias que los calandinos y calandinas compartimos con nuestras cuadrillas entorno al tambor y el bombo. Sin embargo, hay otros momentos que nos hacen vivir estos días de una forma íntima y especial.

Adrian Galindo
Adrian Galindo

Toda una década (10 años de la escuela del tambor y bombo)

Logo Escuela del tambor

Hace 10 años la Cofradía de Jesus Nazareno puso en marcha la Escuela del Tambor y Bombo de Calanda, una iniciativa que no tiene otra finalidad más que enseñar y practicar los toques típicos de la Semana Santa Calandina.



De manera totalmente gratuita y sin la necesidad de formar parte de la cofradía, las puertas de la Harinera (sede de la cofradía) se abrieron cada viernes para que mayores y pequeños pudieran compartir y aprender nuestra mas querida tradición.

Escuela del tambor y bombo 2026 - 10 aniversario
Escuela del tambor y bombo 2026 – 10 aniversario

«Cuando Buñuel prescindió de los tambores» por Jordi Xifra

Tomás Gascón con Luis Buñuel tocando el tambor en Semana Santa Calanda 1963

De todos es sabida la pasión de Buñuel por los tambores y por la tamborrada de Calanda. Sin esta pasión hoy quizá la Semana Santa calandina no tendría la difusión que tiene. Buñuel fue, sin duda, su gran “relaciones públicas”. Su buen amigo, el escritor y poeta calandino José Repollés Aguilar, explicó a Max Aub a propósito de la familia Buñuel: «Ya don Leonardo fue de los primeros en ves¬tirse de soldado romano, y luego continuaron haciéndolo todos los hijos. Por¬que yo se lo he visto hacer a Alfonso muchísimas veces, y Luis lo hacía también todos los años. Luego don Leonardo, cuando llegaba Semana Santa, subía al lugar donde se reúnen, que siempre es en el mismo sitio, una especie de cuar¬telillo donde los quince o veinte hombres se visten y eso. Llegaba don Leonar¬do y les daba una cantidad, que me parece que eran veinte duros, y le estoy hablando del año 1908, del año 1910 y del año 1912, cuando veinte duros, oiga, era para hincharse de comer carne y de beber vino y aún les sobraba di¬nero para hacer una merienda de Pascua. Luis continuó haciendo lo mismo que hacía su padre. Y cada año, cuando venía, subía lo mismo al cuartelillo ese, como si fuera un rito. Al llegar a Calanda subía donde estaban los putuntunes y charlaba un rato con ellos. Bueno, y entonces les dejaba una cantidad esplén¬dida. Ya en aquellos tiempos Luis les daba 500 pesetas. Pero es que luego, después de la guerra, cuando Luis ya no pudo venir, Alfonso continuó hacién¬dolo, y delante de mí lo ha hecho todas las veces, seis, ocho y diez años». Esta pasión por la Pascua llegó hasta la creación por parte de Buñuel, siempre según el propio Repollés, de unos toques tamboriles. «Hay uno dice Repollés que es creación de Luis. Y Luis le dio nom¬bre. Uno de los toques de tambores es, por ejemplo, la marcha palillera. Y otro que, como digo, es de Luis, es: me la han cascao, me la han cascao. Le encan¬ta esto. Le encanta. Este es un toque de los que le gustan. Y le lla¬ma él así: “el toque del me la han cascao”. Y allí, en Calanda, pues el toque del me la han cascao es un toque muy curioso y muy espectacu¬lar».

«Representar a Calanda» por Carlos Palos Sáez

Jornadas Nacionales Calanda 2014

Mi sentimiento calandino, forma parte de mi ser. Desde que mi infancia transcurrió por el añorado barrio de la cantarerías en compañía de mi abuelo Manuel el Quiquín y mi abuela Isabel la Parreta. Las dos manifestaciones más importantes de la tierra baja siempre fueron la jota y nuestra tradición tamborilera. En ese ambiente crecí y forman parte de mi vida.

Llevar el nombre de Calanda por todos los rincones de nuestra geografía, ha sido y será el adn para muchos de los que formamos parte de la tradición de nuestro pueblo desde hace años.

«La Semana Santa que conocemos» por Manuel Adrián Royo Ramos

Semana Santa Calanda 2018 - Rompida de la Hora - Foto de José Quintana Merino

La Semana Santa que conocemos hoy es muy parecida a la de hace algunos años, en lo fundamental, en lo tradicional, diríamos que casi, casi, es la misma. ¿pero esa es la realidad?

A lo largo de los años hemos sido capaces de mantener viva la tradición y el verdadero espíritu de nuestra fiesta más querida, pero existen algunas diferencias…

El peso de la religión y de la autoridad que se ejercía sobre la ciudadanía era absolutamente determinante a la hora de celebrar algunos actos, nada de lo que pudiera parecer festivo estaba permitido, el luto se cernía sobre toda la población y algunas costumbres o pequeños vicios se aparcaban durante esos días donde solo estaba permitido el duelo y el silencio, Jesús el Nazareno había sido crucificado y las misas y los turnos de rezo eran constantes.

Solo la noche del viernes santo era un espacio de libertad, encubierta eso sí, bajo el sonido de los tambores y bombos que recorrían toda la población, donde las cuadrillas paraban en algunas casas y cocheras y se disfrutaba de un ambiente en el que las autoridades, no se sabe bien porque, levantaban la mano y cerraban lo ojos ante esa manifestación festiva y libre que disfrutaban, sobre todo los calandinos ya que no era tan frecuente por la equivocada mentalidad de la época que las mujeres participaran como hoy en día.

La Semana Santa que conocemos hoy es muy parecida a la de hace algunos años, en lo fundamental, en lo tradicional, diríamos que casi, casi, es la misma. ¿pero esa es la realidad?

A lo largo de los años hemos sido capaces de mantener viva la tradición y el verdadero espíritu de nuestra fiesta más querida, pero existen algunas diferencias…

Putuntunes

El peso de la religión y de la autoridad que se ejercía sobre la ciudadanía era absolutamente determinante a la hora de celebrar algunos actos, nada de lo que pudiera parecer festivo estaba permitido, el luto se cernía sobre toda la población y algunas costumbres o pequeños vicios se aparcaban durante esos días donde solo estaba permitido el duelo y el silencio, Jesús el Nazareno había sido crucificado y las misas y los turnos de rezo eran constantes.

Solo la noche del viernes santo era un espacio de libertad, encubierta eso sí, bajo el sonido de los tambores y bombos que recorrían toda la población, donde las cuadrillas paraban en algunas casas y cocheras y se disfrutaba de un ambiente en el que las autoridades, no se sabe bien porque, levantaban la mano y cerraban lo ojos ante esa manifestación festiva y libre que disfrutaban, sobre todo los calandinos ya que no era tan frecuente por la equivocada mentalidad de la época que las mujeres participaran como hoy en día.

La Semana Santa que conocemos hoy es muy parecida a la de hace algunos años, en lo fundamental, en lo tradicional, diríamos que casi, casi, es la misma. ¿pero esa es la realidad?

A lo largo de los años hemos sido capaces de mantener viva la tradición y el verdadero espíritu de nuestra fiesta más querida, pero existen algunas diferencias…

Putuntunes

El peso de la religión y de la autoridad que se ejercía sobre la ciudadanía era absolutamente determinante a la hora de celebrar algunos actos, nada de lo que pudiera parecer festivo estaba permitido, el luto se cernía sobre toda la población y algunas costumbres o pequeños vicios se aparcaban durante esos días donde solo estaba permitido el duelo y el silencio, Jesús el Nazareno había sido crucificado y las misas y los turnos de rezo eran constantes.

Solo la noche del viernes santo era un espacio de libertad, encubierta eso sí, bajo el sonido de los tambores y bombos que recorrían toda la población, donde las cuadrillas paraban en algunas casas y cocheras y se disfrutaba de un ambiente en el que las autoridades, no se sabe bien porque, levantaban la mano y cerraban lo ojos ante esa manifestación festiva y libre que disfrutaban, sobre todo los calandinos ya que no era tan frecuente por la equivocada mentalidad de la época que las mujeres participaran como hoy en día.

La Semana Santa que conocemos hoy es muy parecida a la de hace algunos años, en lo fundamental, en lo tradicional, diríamos que casi, casi, es la misma. ¿pero esa es la realidad?

A lo largo de los años hemos sido capaces de mantener viva la tradición y el verdadero espíritu de nuestra fiesta más querida, pero existen algunas diferencias…

Putuntunes

El peso de la religión y de la autoridad que se ejercía sobre la ciudadanía era absolutamente determinante a la hora de celebrar algunos actos, nada de lo que pudiera parecer festivo estaba permitido, el luto se cernía sobre toda la población y algunas costumbres o pequeños vicios se aparcaban durante esos días donde solo estaba permitido el duelo y el silencio, Jesús el Nazareno había sido crucificado y las misas y los turnos de rezo eran constantes.

Solo la noche del viernes santo era un espacio de libertad, encubierta eso sí, bajo el sonido de los tambores y bombos que recorrían toda la población, donde las cuadrillas paraban en algunas casas y cocheras y se disfrutaba de un ambiente en el que las autoridades, no se sabe bien porque, levantaban la mano y cerraban lo ojos ante esa manifestación festiva y libre que disfrutaban, sobre todo los calandinos ya que no era tan frecuente por la equivocada mentalidad de la época que las mujeres participaran como hoy en día.

«De generación en generación» por Alejandro Vallés

A todos nos encanta la Semana Santa, ya sea por esos pocos días de fiesta que tenemos, por nuestro querido tambor y bombo, por las reuniones en familia o amigos o simplemente porque empieza a hacer buen tiempo y los días se alargan cada vez más.

Para mí, poder mezclar el tambor o bombo con mi familia y amigos es lo más esperado del año. Significa que vuelvo a casa, donde empezó todo y donde aprendí que lo más importante es todo lo que ya tenemos pero que hay que darse cuenta de ello para cuidarlo y seguir conservándolo.

XXXVII Jornadas Nacionales de Exaltación del Tambor y del Bombo (Andorra, 2024)

XXXVIl Jornadas Nacionales de Exaltación del Tambor y del Bombo - Andorra 2024

El fin de semana del 8,9 y 10 de Marzo se celebraron en Andorra las Jornadas Nacionales del Tambor y el Bombo.

La delegación de Calanda y la representación del Ayuntamiento se traslado la tarde del Viernes para participar en los actos oficiales como la Inauguración, las comidas y cenas , la actuación en la Exaltación y el desfile.

«Rozando el cielo» por Joaquín Segarra Milian

Representación de Calanda por la Cofradía Jesús Nazareno en las Jornadas de la Ruta del Tambor y Bombo, (Albalate del Arzobispo, 2023)

El año pasado fue un año especial, nuestra cofradía Jesús Nazareno representaba a Calanda en las jornadas de convivencia de la ruta del tambor y el bombo en Albalate del Arzobispo.