«Momentos» por Adrián Galindo Fraga

Adrian Galindo Fraga

Un año más estamos inmersos en plena Cuaresma, un tiempo especial para todos los calandinos.

Semanas de ensayos y jornadas, que marcan la llegada de nuestra Semana Santa. Días que vivimos de una forma muy intensa en nuestra cofradía.

Son muchas las vivencias que los calandinos y calandinas compartimos con nuestras cuadrillas entorno al tambor y el bombo. Sin embargo, hay otros momentos que nos hacen vivir estos días de una forma íntima y especial.

Adrian Galindo
Adrian Galindo

¿Cómo explicar un sentimiento? por Ana Agorreta Colera

Ana Agorreta Colera

La semana santa es uno de los momentos más especiales y esperados del año para los calandinos.

Unos pocos días de duración y sin embargo son semanas previas de preparación y dedicación, de ensayos en las cofradías para que todo salga perfecto, de poner a punto los tambores y bombos y una vorágine de túnicas para ir impecables.

También son momentos de reencuentros con amigos y familiares que tal vez hace tiempo que no se ven.

Es tradición y pasión, y también es familia y amistad.

«Semana Santa: Pasión, Tradición y Familia» por Marta Espada Aguilar

Marta Espada Aguilar

Pasión, devoción, familia y amistad. Estas son algunas de las palabras que definen la
Semana Santa para mí. Días en los que el sonido de los tambores y cada uno de los
reencuentros con amigos y familia refuerza el significado de esta celebración, si cabe.

Cuando cesan los redobles el Sábado Santo, comienza la cuenta atrás para el próximo año.
Aunque los tambores queden en silencio, el vínculo que nos une sigue vivo.

Pasión, devoción, familia y amistad. Estas son algunas de las palabras que definen la
Semana Santa para mí. Días en los que el sonido de los tambores y cada uno de los
reencuentros con amigos y familia refuerza el significado de esta celebración, si cabe.

Cuando cesan los redobles el Sábado Santo, comienza la cuenta atrás para el próximo año.
Aunque los tambores queden en silencio, el vínculo que nos une sigue vivo.

Pasión, devoción, familia y amistad. Estas son algunas de las palabras que definen la
Semana Santa para mí. Días en los que el sonido de los tambores y cada uno de los
reencuentros con amigos y familia refuerza el significado de esta celebración, si cabe.

Cuando cesan los redobles el Sábado Santo, comienza la cuenta atrás para el próximo año.
Aunque los tambores queden en silencio, el vínculo que nos une sigue vivo.

Pasión, devoción, familia y amistad. Estas son algunas de las palabras que definen la
Semana Santa para mí. Días en los que el sonido de los tambores y cada uno de los
reencuentros con amigos y familia refuerza el significado de esta celebración, si cabe.

Cuando cesan los redobles el Sábado Santo, comienza la cuenta atrás para el próximo año.
Aunque los tambores queden en silencio, el vínculo que nos une sigue vivo.

«Representar a Calanda» por Carlos Palos Sáez

Jornadas Nacionales Calanda 2014

Mi sentimiento calandino, forma parte de mi ser. Desde que mi infancia transcurrió por el añorado barrio de la cantarerías en compañía de mi abuelo Manuel el Quiquín y mi abuela Isabel la Parreta. Las dos manifestaciones más importantes de la tierra baja siempre fueron la jota y nuestra tradición tamborilera. En ese ambiente crecí y forman parte de mi vida.

Llevar el nombre de Calanda por todos los rincones de nuestra geografía, ha sido y será el adn para muchos de los que formamos parte de la tradición de nuestro pueblo desde hace años.

«Salvaguardas de la tradición» por Joel Ibáñez Bondía

Rompida de la Hora - Semana Santa de Calanda 2015

Recientemente estamos observando como en lo que a toques del tambor y bombo se refiere se está reculando a lo que llaman “lo tradicional” y para mí es sin duda una buena noticia.

Llevamos años escuchando toques que para nada representan la Semana Santa de nuestra tierra, más bien recuerdan al carnaval de Brasil o las batucadas de alguna manifestación.

«La Semana Santa que conocemos» por Manuel Adrián Royo Ramos

Semana Santa Calanda 2018 - Rompida de la Hora - Foto de José Quintana Merino

La Semana Santa que conocemos hoy es muy parecida a la de hace algunos años, en lo fundamental, en lo tradicional, diríamos que casi, casi, es la misma. ¿pero esa es la realidad?

A lo largo de los años hemos sido capaces de mantener viva la tradición y el verdadero espíritu de nuestra fiesta más querida, pero existen algunas diferencias…

El peso de la religión y de la autoridad que se ejercía sobre la ciudadanía era absolutamente determinante a la hora de celebrar algunos actos, nada de lo que pudiera parecer festivo estaba permitido, el luto se cernía sobre toda la población y algunas costumbres o pequeños vicios se aparcaban durante esos días donde solo estaba permitido el duelo y el silencio, Jesús el Nazareno había sido crucificado y las misas y los turnos de rezo eran constantes.

Solo la noche del viernes santo era un espacio de libertad, encubierta eso sí, bajo el sonido de los tambores y bombos que recorrían toda la población, donde las cuadrillas paraban en algunas casas y cocheras y se disfrutaba de un ambiente en el que las autoridades, no se sabe bien porque, levantaban la mano y cerraban lo ojos ante esa manifestación festiva y libre que disfrutaban, sobre todo los calandinos ya que no era tan frecuente por la equivocada mentalidad de la época que las mujeres participaran como hoy en día.

La Semana Santa que conocemos hoy es muy parecida a la de hace algunos años, en lo fundamental, en lo tradicional, diríamos que casi, casi, es la misma. ¿pero esa es la realidad?

A lo largo de los años hemos sido capaces de mantener viva la tradición y el verdadero espíritu de nuestra fiesta más querida, pero existen algunas diferencias…

Putuntunes

El peso de la religión y de la autoridad que se ejercía sobre la ciudadanía era absolutamente determinante a la hora de celebrar algunos actos, nada de lo que pudiera parecer festivo estaba permitido, el luto se cernía sobre toda la población y algunas costumbres o pequeños vicios se aparcaban durante esos días donde solo estaba permitido el duelo y el silencio, Jesús el Nazareno había sido crucificado y las misas y los turnos de rezo eran constantes.

Solo la noche del viernes santo era un espacio de libertad, encubierta eso sí, bajo el sonido de los tambores y bombos que recorrían toda la población, donde las cuadrillas paraban en algunas casas y cocheras y se disfrutaba de un ambiente en el que las autoridades, no se sabe bien porque, levantaban la mano y cerraban lo ojos ante esa manifestación festiva y libre que disfrutaban, sobre todo los calandinos ya que no era tan frecuente por la equivocada mentalidad de la época que las mujeres participaran como hoy en día.

La Semana Santa que conocemos hoy es muy parecida a la de hace algunos años, en lo fundamental, en lo tradicional, diríamos que casi, casi, es la misma. ¿pero esa es la realidad?

A lo largo de los años hemos sido capaces de mantener viva la tradición y el verdadero espíritu de nuestra fiesta más querida, pero existen algunas diferencias…

Putuntunes

El peso de la religión y de la autoridad que se ejercía sobre la ciudadanía era absolutamente determinante a la hora de celebrar algunos actos, nada de lo que pudiera parecer festivo estaba permitido, el luto se cernía sobre toda la población y algunas costumbres o pequeños vicios se aparcaban durante esos días donde solo estaba permitido el duelo y el silencio, Jesús el Nazareno había sido crucificado y las misas y los turnos de rezo eran constantes.

Solo la noche del viernes santo era un espacio de libertad, encubierta eso sí, bajo el sonido de los tambores y bombos que recorrían toda la población, donde las cuadrillas paraban en algunas casas y cocheras y se disfrutaba de un ambiente en el que las autoridades, no se sabe bien porque, levantaban la mano y cerraban lo ojos ante esa manifestación festiva y libre que disfrutaban, sobre todo los calandinos ya que no era tan frecuente por la equivocada mentalidad de la época que las mujeres participaran como hoy en día.

La Semana Santa que conocemos hoy es muy parecida a la de hace algunos años, en lo fundamental, en lo tradicional, diríamos que casi, casi, es la misma. ¿pero esa es la realidad?

A lo largo de los años hemos sido capaces de mantener viva la tradición y el verdadero espíritu de nuestra fiesta más querida, pero existen algunas diferencias…

Putuntunes

El peso de la religión y de la autoridad que se ejercía sobre la ciudadanía era absolutamente determinante a la hora de celebrar algunos actos, nada de lo que pudiera parecer festivo estaba permitido, el luto se cernía sobre toda la población y algunas costumbres o pequeños vicios se aparcaban durante esos días donde solo estaba permitido el duelo y el silencio, Jesús el Nazareno había sido crucificado y las misas y los turnos de rezo eran constantes.

Solo la noche del viernes santo era un espacio de libertad, encubierta eso sí, bajo el sonido de los tambores y bombos que recorrían toda la población, donde las cuadrillas paraban en algunas casas y cocheras y se disfrutaba de un ambiente en el que las autoridades, no se sabe bien porque, levantaban la mano y cerraban lo ojos ante esa manifestación festiva y libre que disfrutaban, sobre todo los calandinos ya que no era tan frecuente por la equivocada mentalidad de la época que las mujeres participaran como hoy en día.

«De generación en generación» por Alejandro Vallés

A todos nos encanta la Semana Santa, ya sea por esos pocos días de fiesta que tenemos, por nuestro querido tambor y bombo, por las reuniones en familia o amigos o simplemente porque empieza a hacer buen tiempo y los días se alargan cada vez más.

Para mí, poder mezclar el tambor o bombo con mi familia y amigos es lo más esperado del año. Significa que vuelvo a casa, donde empezó todo y donde aprendí que lo más importante es todo lo que ya tenemos pero que hay que darse cuenta de ello para cuidarlo y seguir conservándolo.

XXXVII Jornadas Nacionales de Exaltación del Tambor y del Bombo (Andorra, 2024)

XXXVIl Jornadas Nacionales de Exaltación del Tambor y del Bombo - Andorra 2024

El fin de semana del 8,9 y 10 de Marzo se celebraron en Andorra las Jornadas Nacionales del Tambor y el Bombo.

La delegación de Calanda y la representación del Ayuntamiento se traslado la tarde del Viernes para participar en los actos oficiales como la Inauguración, las comidas y cenas , la actuación en la Exaltación y el desfile.