La semana santa es uno de los momentos más especiales y esperados del año para los calandinos.
Unos pocos días de duración y sin embargo son semanas previas de preparación y dedicación, de ensayos en las cofradías para que todo salga perfecto, de poner a punto los tambores y bombos y una vorágine de túnicas para ir impecables.
También son momentos de reencuentros con amigos y familiares que tal vez hace tiempo que no se ven.
Es tradición y pasión, y también es familia y amistad.
